¿Qué son las SICAV?

Las Sociedades de inversión de capital variable, también conocidas por sus siglas SICAV, son un instrumento de inversión que ha logrado cierta popularidad debido a sus ventajas fiscales frente a otras herramientas de inversión.

Durante el año 2009 a raíz de la crisis financiera se despertaron las voces de protesta ante los bajos impuestos a los que tributan las SICAV y que los convierten en la opción preferida para los grandes capitales de nuestro país.

Una SICAV no es más que una sociedad anónima cuyo objetivo es la inversión en activos financieros que se encuentra participada por al menos 100 accionistas.

Requisitos de las SICAV

Los requisitos impuestos a estas herramientas de inversión colectiva los convierten en productos de cierta exclusividad.

  • Número de accionistas igual o superior a 100
  • Capital mínimo de 2.400.000 €
  • Limites en la inversión como un mínimo del 3% en el coeficiente de liquidez o una inversión en capital mobiliario de al menos el 90%
  • Las SICAV estarán tuteladas por la CNMV y la Dirección General del Tesoro y Política Financiera

Fiscalidad de las SICAV

El tipo de gravamen aplicable a las SICAV a través del Impuesto de Sociedades se eleva al 1%, si bien debemos tener presente que las ganancias patrimoniales se integran en la base imponible a un tipo fijo del 18%.

Sin embargo, la formula de inversión escogida por los grandes inversores no consiste en la recogida de los beneficios provistos por la SICAV, ya que estos cotizarían al citado 18%, sino en el uso de la propia SICAV para fines personales, asumiendo de esta forma un gravamen exclusivo del 1%.

Inversión SICAV

La legislación que aplica a estas herramientas de inversión se recoge básicamente en la Ley de Sociedades Anónimas y la Ley 35/2003, del 4 de Noviembre, reguladora de las Instituciones de Inversión Colectiva, así como normativa complementaria.